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como no has leído en otro blog.
¿Te lo vas a perder?

Cómo hackear tu cerebro para obtener lo que es tuyo


Si no hubiese seguido aquel pequeño consejo, seguramente no me la hubiera ligado.

Ese pequeño truco de mindset que me hizo dar el paso, acabar besándola y todo lo que siguió luego

Irónicamente, fue un consejo que había visto en un vídeo de un marketer yanki (Sam Ovens). El universo nos envia mensajes por canales curiosos a veces.

Ocurrió en la pasada Nochevieja (2017-2018)

Iba a una fiesta en una casa con otros tres amigos. Allí nos esperaban el rollete de un amigo y sus dos primas.

Nada más entrar nos dimos cuenta: jodo, como estaban las nenas. Creo que todos nos sentimos unos tipos con suerte.

La noche fue pasando entre cubatas, música, bailes y hasta el juego del hielo.

Y hubo un momento en el que hablando con ella me vino su fragancia. Supongo que en ese momento estuve perdido. Que bien olía su colonia, me hizo disparar la química de mi cuerpo y pensé "a por ésta".

O quizá fue ella la que estuvo perdida en ese momento.

Un poco de contexto

Vale imagínate por un momento estar ahí. En la bodega de una casa.

Con tus amigos, tres chicas muy, pero que muy, atractivas y tu le has echado el ojo a una.

Su manera de bailar, su minifalda, sus provocadoras curvas... una diosa para ti, vamos. Nunca te has ligado a una tía tan buena. Para colmo, sois muy diferentes y tenéis pocas cosas en común, pero no puedes evitar mirar a sus muslos cada vez que se cruza de piernas.

¿Cómo le entras a una chica así? ¿Cómo encuentras un momento para apartarte del grupo, para pasar de las miradas o del que dirán? ¿Cómo creas 'el momento'?

No había otro cuarto, no había momento de ir a otro lado o de estar un rato a solas. Y quizá seas el tipo más chulo del mundo, pero la presión social siempre estará ahí.

El mindset que lo cambió todo

Justo ese mismo día, 31 de Diciembre, me había tragado un maldito webinar, de un marketer yanki Sam Ovens.

En él, hablaba de como llegar a monetizar un blog y similares. Y hablaba del mindset para lograrlo.

Comentaba que ahora mismo, te encontrabas en el punto A (simplemente con un proyecto en mente) y que lo que tú deseabas es llegar al punto B (donde monetizas, vamos, donde consigues the fucking money).

Y que para ello, tenías que cambiar tu mindset, tu manera de pensar. Que con la mentalidad de 'ahora' no podrías llegar a ese punto B que ahora parecía algo ilusorio o utópico.

Y proponía, adoptar una 'nueva personalidad mental'. Donde nos veíamos ya como hombres exitosos. Adoptar un nuevo rol, una nueva personalidad, un 'alguien ya exitoso'.

Me gustó el concepto. Creo que los primeros que nos bloqueamos y nos ponemos límites somos nosotros mismos. Así que, me quedé con el cuento.

El momento de aplicarlo.

Hubo un momento de la noche, en la que mi chica rubita se sentó a solas en el sofá de la bodega. A excasos metros de la 'zona de baile' donde estábamos todos.

Pensé en sentarme a su lado y ponerme a hablar. Pero claro, podía parecer un moscón. Todos se pisparían de que 'estaba echando fichas', y además, ten en cuenta que solo conocía a la chica de unas horas, ni había notado ninguna conexión, ni ningún señal de que pudiera gustarle.

Igual podría molestarla, en plan, ya viene este tío a echarme fichas/darme la chapa.

Igual si me lanzaba podía hacerme la cobra delante de todos. O levantarse en cualquier momento, dejándome mal a los ojos de todos.

Además, ¿como iba a enrrollarme de repente delante de todos? Y si yo sentía 'presión social' ¿que no sentiría ella que era la chica y siempre tienen más presión social?

Y seguro que has sentido ese momento, en el que te dices ¿merece la pena el esfuerzo, el riesgo? La respuesta, pase lo que pase, es siempre sí.

Demasiados 'igual, igual' e "y si...". Hora de actuar.

Y me acordé de ese consejo. En ese momento, cambié, me vi a mi mismo como un James Bond. No se trataba de sonreír y creerme el rey del mundo y que las chicas se lanzasen sin más a por mi.

Se trataba de actuar como él. Sin miedo, decidido, y con su toque carismático.

Así que mis pies se movieron hacia ella y me senté a su lado con una media sonrisa.

No se muy bien lo que hablamos. Pero ahí estaba yo, a su lado hablando, disfrutando de las vistas. Era momento de lanzarse a la piscina.

Un truco sucio firma de la casa

Nadie quiere que le hagan una cobra. Menos delante de tus amigos. Menos delante de sus amigas.

Por eso vuestro amigo Jaime Rock'n'Roll tiene un pequeño truco de tahúr para evitarlo.

En un momento, le dije si me dajaba oler de nuevo su colonia, que me había encantado. Se retiró el pelo del cuello y me lo ofreció. Momento del truco de embaucador.

Me lancé a besárselo. Pero no con un beso, o un lametazo. Pones tu boca sobre su hombro, y se lo muerdes un poco, mientras tu lengua hace el resto. Te lanzas a la piscina.

Se dejó hacer.

Cuando me retiré, nos besamos. Joder sí. Y que buena estás nena. Que bien me haces sentir en este momento. Y ocurrió: nos estuvimos enrollando un buen rato y durante el resto de la noche. Sí, coño.

Luego más tarde, ella me diría que no esperaba nada, que simplemente ocurrió. Perdona pero no. No ocurrió, lo busqué y fui a por ello. Sin vergüenzas, sin miedo, sin pedir permiso. Solo ve a por ello, amigo.

Lo que siguió

A aquella noche, siguieron más momentos. Momentos en mi cama de sexo y diversión. De charlas mientras fumaba en mi cama. De flipar cada vez que se quitaba la ropa o se pegaba a mi para complacerme.

Es la chica que me masajea en mi vídeo de un Discurso para Perdedores

Y todos esos buenos momentos que siguieron, vinieron por adoptar ese mindset.

No tengo problemas para iniciar un flirteo con una chica, me he cruzado el bar entero para hablar con una, he ligado en el trabajo con una desconocida que sólo aparecía por la máquina del café, y hasta en una ocasión, me bajé conseguí un número de teléfono con los pantalones por los tobillos una noche de fiesta (hay vídeo de ello, tengo un post pendiente sobre la anécdota).

Pero se que si aquella noche, no me hubiese visto a mi mismo como un James Bond, como un tío seguro de si mismo, que simplemente actúa, de manera natural y sin miedos, no me habría sentado en ese sofá. Hubiera esperado el momento perfecto, que jamás hubiese llegado.

No la habría besado. No la habría tenido en mi cama, en mi watsap, ni en mis brazos. No habría visto esas curvas perfectas de portada de playboy. No te estaría escribiendo esto, ni me habría dado una de las fotos más guapas de este blog (sí, la de las fotos es ella).

Así que la próxima vez que estés en una situación como ésta, o quieras lograr lo que 'ya es tuyo', utiliza este pequeño truco.

Olvídate de quién eres, de tus fracasos, de tus miedos, del 'y si...' que no llega a ningún sitio.

Conviertete en tu propio James Bond, en tu propio Rockefeller, en tu propio Rockstar.

Y ves a por ello, sin pedir permiso. Te pertenece. Reclámalo.

¿No es precioso? Y podía habérmelo perdido

Porque si no lo haces, puede que te estés perdiendo los mejores momentos de tu vida.

No dejes que la vida se te escape.

Love,
      tu amigo Jaime RockAndRoll

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