Qué hacer cuando estás deprimido

Scroll this

Este post va dedicado a una amiga. Una luchadora. Siempre con una sonrisa. Activa, inquieta y con un espíritu optimista.

Ayer me dijo que ya estaba cansada de todo. Que tiraba la toalla. Estaba deprimida, desmotivada y sin saber hacia dónde ir.

A poco que hayas vivido, habrás atravesado periodos de tu vida así.

Así que este post es también para ti. Por si en algún momento pasas por una de esos rachas chungas.

La teoría es fácil.

“Actitud positiva”, te dicen. “A mal tiempo buena cara”. La teoría es fácil.

Pero cuando vienen mal dadas, es jodido. Cuando escuece, escuece. Cuando te has levantado mil y una veces y vuelves a estar en el suelo, agota el luchar en lo que parece un sinsentido. Cuando estás sólo y no hay ganas de hacer nada… “¿para qué?”… ahí está el verdadero desafío.

En esos momentos nada es fácil, no hay ganas de nada, cero motivación, cero ilusión.

Así que no te voy a decir ninguna de estás:

  • Sigue luchando
  • Sonríe, no olvides que el cuerpo y la mente están conectados
  • Date una ducha fría para cambiar tu estado, son buenas para la depresión,
  • Baila a lo Mick Jagger como si no hubiera mañana.
  • Haz ejercicio, necesitas reestablecer la química de tu cerebro y tu cuerpo. Necesitas generar endorfinas.

No. Aunque todos son pueden ser buenos consejos, hay veces que es jodido aplicarlos o simplemente, que apetecen tan poco que resultan casi imposibles.

Te voy a dar una solución que funciona. Funciona porque he estado ahí y porque te daré otros ejemplos de personas en situaciones muy muy difíciles que también salieron de allí aplicando este consejo.

¿Cual es esa píldora mágica?

Mantente ocupado.

Tan simple como eso. Tan simple como terapéutico. Mantente ocupado, amig@.

Este consejo no es mío. Es de un tipo que se dedicó a recoger casos prácticos de como la gente superaba y resolvía sus problemas, y no hablo de problemas tipo “no encuentro lo que busco”. No, hablo de perder a un hijo, o perder a un marido y verte en silla de ruedas de golpe.

Su nombre era Dale Carnegie y este consejo es de su libro “Cómo dejar de preocuparse y empezar a vivir”. Si no lo has leído, hazlo ya. Cómpralo o bájalo de Internet pero leelo. Un libro que toda persona debería leer.

Cuando estamos deprimidos nuestro cerebro no nos hace más que rumiar, todo mierda y pensamientos negativos. En bucle, en non-stop. Nos autoarrastramos al fango más y más. Justo cuando menos necesitaríamos tener ese tipo de pensamientos desmoralizantes y destructivos, es cuando más los tenemos.

No pasa nada. Es normal. Es algo que hemos hecho todos los seres humanos.

Por eso, no le debes de dar tiempo a tu ego para que vaya a esas zonas oscuras.

Al ego hay que tenerlo ocupado (Enric Corbera)

Estoy de acuerdo.

Mi año 2016 fue un año duro. Muy duro. Pero recuerdo algunos buenos momentos, que coincidieron justo cuando me mantuve ocupado (y motivado).

Igual te preguntas, “eso es fácil decirlo ¿pero en qué me mantengo ocupado cuando no tengo ganas de nada, cuando no encuentro nada que me motiva?”.

EN LO QUE SEA.

Encuentra cualquier cosa que te haga tener la cabeza en otra parte. Algo que te ponga de buen humor hacer. Algo que puedas construir poco a poco (los hombres somos constructores). Empieza un proyecto. Lo que sea.

En mi caso, me mantento ocupado con este blog. Es una solución muy adecuada: me ayuda a mantenerme motivado y ocupado y además es algo que se construye y perdura pieza a pieza.

Hay otras actividades que me apasionan un poco más incluso (cómo escribir una canción o programar alguna aplicación web). Pero escribir una canción me frustra cuando me sale como yo quiero. Con la programación me ocurre que aunque he desarrollado varias aplicaciones y webs, al final se quedan en nada(una de las cosas más complicadas es dar tu trabajo/aplicación a conocer).

Ambas tareas me suponen un desafío (una por el esfuerzo creativo y otra por darla a conocer/promoción o dicho de otra manera: que realmente se use lo que me he pegado horas y horas trabajando). A veces resultan muy frustrantes.

Por eso, prefiero el blog para mantenerme ocupado. Es algo que construyo paso a paso. Y algún día espero que este post llegue a la gente adecuada y pueda darle este toque de timón que pueda hacerle falta a alguien.

Así que escoge esa actividad, la que sea, con algo de cuidado. Pero si lo que te llama es el desafío, adelante.

Si sigues sin saber con qué puñetera actividad puedes involucrarte para mantenerte ocupado, empieza un blog. No un blog en plan diario, sino un blog sobre un tema que te apasione. Un tema del que te gusta hablar. Un tema sobre el que puedas aportar información o cómo resolver un problema.

Es lo que hago yo en este blog. Hablo de lo que me gusta, como tener una actitud de rockstar y de parteculos ante la vida, hablo otro poco del éxito, de como estar motivado y en poniéndonos filosóficos de lo que significa ser un hombre y estar en este planeta.

Con ello mejoro mi vida, vivo con un propósito y cualquiera de mis post puede ayudar a otros.

Te contaré algo más de mi. Escribo este mismo post de camino a casa en el bus de empresa. Trabajo en un polígono industrial al cual suelo desplazarme en bus. El desplazamiento más o menos dura 25 minutos.

Saco mi portátil y escribo. Veo al resto de compañeros, consultando sus móviles, jugando a juegos, o simplemente mirando por la ventana… Mientras yo escribo. Son 25 minutos productivos en mi vida y no desperdiciados esperando llegar a casa.

Junto letras, escribo palabras, creo posts épicos. Sí joder, esto se queda aquí para siempre. Y poco a poco, voy construyendo algo, los cimientos de lo que mañana quiero que sea mi vía de ingresos. Lo visualizo. Como también visualizo mails de agradecimiento, de personas que me cuentan que tal artículo les ha ayudado.

Sé que me he ido un poco del tema, pero espero que así entiendas mejor el rollo al que me refiero.

Algunos ejemplos de personas reales

No me creas a mi, al fin y al cabo sólo soy un tipo detrás de un ordenador (tremendamente atractivo y carismático, pero sólo un tipo trás un ordenador), estos son algunos de los ejemplos que Dalie Carnegie recoge en su blog:

  • Como, a los soldados con estrés postraumático, les prescribían “mantenerse ocupados” (la “terapéutica del trabajo”). No les daban tiempo para rumiar sobre sus traumáticas experiencias
  • El poeta Henry W. Longfellow superó la muerte de su esposa (a la que vió quemarse viva ni más ni menos) manteniéndose ocupado cuidando a sus hijos
  • Osa Johnson, una gran exploradora, junto a su marido. Un día su avión se estrella, su marido muere, ella queda en silla de ruedas. Se dedicó a dar conferencias ante grandes audiencias : “haciendo eso no tenía tiempo para la pena y la preocupación”

Hazle un favor a tu vida y ojea el libro. Junto a “Piense y hágase rico” de Napoleon Hill, es uno de los libros que considero “tocado por la mano de dios”.

Y no te rindas. Nunca te rindas. En nada. Nunca cedas un ápice. Hazlo por mi. Por ti. Por tu puta vida. Porque tú lo mereces.

Tu Metamorfosis Empieza Hoy

Suscríbete para recibir los mejores posts de motivación, estilo de vida y mejora personal.

BONUS: Ebook "El Secreto que conozco sobre ti"

(y 5 pasos para comenzar tu transformación en héroe)
ES HORA DE PONERME SERIO

¿TE HA GUSTADO?

Puntúame abajo para distinguir los posts mierdas de los épicos 🙂

Sólo con tu ayuda puedo mejorar.
Mil gracias, de verdad

Puntuación media: 10   (4 votos)
ENVIAR PUNTUACIÓN

Dejar un comentario

Tu vida es tu propia película.

Escapa de la Mediocridad





Suscríbete para recibir los mejores artículos sobre motivación y estilo de vida



Y llévate GRATIS el eBook:

EL SECRETO QUE CONOZCO DE TI
  5 Pasos para tu transformación en Héroe 
Sí, quiero empezar a patear culos
No, prefiero seguir quejándome

Tu Metamorfosis Empieza Hoy

Suscríbete para recibir los mejores posts de motivación, estilo de vida y mejora personal.

BONUS: Ebook "El Secreto que conozco sobre ti"

(y 5 pasos para comenzar tu transformación en héroe)
ES HORA DE PONERME SERIO